lunes, 9 de febrero de 2015

Aves y una sorpresa en Lugo

En esta nueva excursión con alumnos de Cuarto Ciclo de la Universidad de Santiago a los que iniciamos en el arte del "birdwatching" u observación de aves silvestres, tuvimos la suerte de ver algo más que aves: una nutria que nos sorprendía cuando estábamos en la orilla del río, haciendo cabriolas en el agua muy cerca de nosotros.

Una nutria en la orilla del río
La nutria es un mamífero precioso que podemos observar en Lugo

Pero eso lo vamos a contar más adelante.
En esta salida a la ruta para observar aves en Lugo comenzamos como siempre por aprender a adaptar los prismáticos a la visión de cada uno, para poder tener una experiencia satisfactoria de observación de aves. Y para practicar se nos puso muy bien una lavandera blanca que andaba entre los coches del aparcamiento.
Metidos ya en el bosquete conseguimos ver palomas torcaces y urracas, estas últimas ya están tomando medidas para sus nidos en la parte más alta de los árboles.

"Eres más inquieto que la cola de una urraca"

De este dicho se acordó Conchita cuando vio lo rápido que se desplazaba una urraca por el suelo, moviendo continuamente su cola producto de la excitación al buscar comida y también por nuestra presencia.
Los mirloscomo siempre rebuscando lombrices entre la hojarasca. Pudimos hacer una buena observación de ellos y aprendimos a diferenciar los machos de las hembras por el color de sus plumajes y picos.

Un mirlo macho posado sobre una barandilla
Este mirlo con plumaje de color negro azabache es un macho

Estábamos atendiendo a los mirlos cuando llegó un herrerillo común que no paraba de moverse buscando insectos en las grietas de la corteza de los árboles, entre los musgos y líquenes que tapizan los troncos y ramas. Además, muchas veces estaba a contraluz y ahí nuestro ojo no es capaz de percibir los colores, sólo vemos la silueta y eso dificulta la identificación. Finalmente conseguimos ver el amarillo de las partes ventrales y el azul cobalto brillante de su cabeza y así nos quedó claro de que pájaro se trataba.

¡ La observación e identificación de pequeños pájaros en las copas de los árboles es más difícil que la de mirlos y torcaces en el suelo !

Un herrerillo común posado sobre una rama
El herrerillo común tiene un pico diminuto y un capirote azul cobalto

A continuación apareció un agateador europeo, es como un ratoncito que comienza a subir por un tronco, desde su base va progresando en espiral, cosa que dificulta su observación. A contraluz pudimos ver el pico largo y curvado identificativo de esta ave insectívora que también busca comida incansablemente sobre los troncos.

Un agateador europeo sube por un tronco de árbol
Agateador europeo trepando por un tronco apoyándose en las plumas de su cola

Hubo un momento en que no dábamos atendido a tanto pájaro, porque a este agateador se le juntaron unos petirrojos, unos reyezuelos listados, unas palomas torcaces y también un par de mitos. Estos últimos buscan su comida en las puntitas de las ramas de los árboles, donde están las yemas, y de vez en cuando hacen una acrobacia en el aire para capturar algún pequeño insecto volador que nosotros no somos capaces de ver.
También apareció el carbonero común, que Carmen describió como un pajarito que lleva una corbata negra, y como puedes ver en la foto acertó muy bien en su descripción.

Un carbonero común posado en una rama de un árbol
Cabeza negra, cara blanca, pecho amarillo con corbata negra...no hay duda, es un carbonero común

"Por la Candelaria se casan los pájaros"

Así nos recordó Carmen la proximidad del dos de febrero, día de la Candelaria, en que según las tradiciones populares los pájaros se emparejan y se preparan para criar.
Desde la pasarela estuvimos observando aves como los ánades azulones, las cornejas y también la lavandera cascadeña.
Ya en la orilla del río, escuchamos el chasquido característico de la curruca capirotada, escondida en las hiedras que cubren los troncos de los árboles. Este sonido es una voz de alarma que emite cuando detecta una posible amenaza, y nosotros, aunque no queramos, somos eso para ella.



Desde la orilla estábamos observando los cormoranes grandes descansando en los árboles cuando a unos treinta metros de nosotros una onda extraña en el agua nos puso en alerta, prestamos atención y de repente........¡apareció la nutria!
La verdad es que fue una observación fugaz, unos diez segundos, pero allí estaba.
Se alejó buceando y ya no la vimos más.
La presencia de este mamífero carnívoro se considera tradicionalmente como un indicador de una buena calidad de agua, hecho que aquí en Lugo también se ve reforzado por la presencia de aves como el mirlo acuático y el martín pescador.
La siguiente ave que conseguimos observar fue una garza real, pero esta es bastante asustadiza y marchó volando antes de que la pudiésemos ver con calma.

Una garza real en la orilla de un río
La garza real es un ave que caza peces y ranas en la orilla del río

Ya con poca luz y cerca del final de la ruta, vimos una pareja de patos mandarines, en la otra orilla, inmóviles y tratando de pasar desapercibidos, tarea casi imposible para el macho con ese plumaje tan bonito y colorido.

Una pareja de patos mandarines
Hembra y macho de pato mandarín

Rematada la ruta como siempre en la desembocadura del río Rato, volvimos con calma y hablando de como los niños antes vivían más en contacto con la naturaleza y la conocían mejor.
Así Carmen nos contaba que de pequeña reconocía muchos pájaros y sabía donde anidaban y como eran los nidos de un pájaro o de otro. Nos explicó que el chochín hace un nido globoso, con musgos y líquenes, con un agujerito para entrar, y que los niños antes de meter la mano para coger los huevos (sí, en zonas rurales algunas polladas eran víctimas de los pequeños) primero metían un palo no fuese que estuviese dentro la comadreja, a la que le gustaba mucho comer los huevos de los pájaros.

La actividad de esta tarde nos hizo retornar al pasado, a una infancia en la que vivíamos más en contacto con la naturaleza.
Una actividad sencilla y divertida como la observación de aves es capaz de llevarnos a otros tiempos y de descubrirnos recuerdos que estaban almacenados y perdidos en algún lugar de nuestra memoria.

Dos mujeres observando aves con prismáticos en la orilla del río Miño
Observando aves desde la orilla del río Miño en Lugo



Créditos de las fotos:
Nutria: pensive lutra via photopin cc
Herrerillo común: blue tit via photopin cc
Agateador europeo: Grimpereau des jardins 3 via photopin cc
Carbonero común: IMG_0694 via photopin cc
Garza real: garza real 03 - grey heron (pose) via photopin cc

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